El 26.º Salón Jóvenes con FIA abrió sus puertas en el Centro Cultural UCAB de Caracas con obras que exploran la memoria, la migración, la identidad y las transformaciones sociales. La exposición permanecerá abierta hasta el 12 de diciembre.


Redacción: Redacción Venezuela Adentro
Editor: Eduardo Schmitz

Caracas vuelve a convertirse en un espacio de encuentro para las nuevas generaciones de artistas. El 29 de octubre de 2026 fue inaugurado en el Centro Cultural de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) el 26.º Salón Jóvenes con FIA, una exposición que reúne propuestas de 40 creadores y utiliza el arte contemporáneo para reflexionar sobre las experiencias individuales y colectivas de la sociedad venezolana.

La muestra lleva por título «La luz que permanece», una propuesta curatorial que plantea la luz como símbolo de memoria, conocimiento y continuidad en medio de las transformaciones sociales.

La exposición reúne fotografía, artes visuales y propuestas experimentales, con la participación de creadores que desarrollan su trabajo dentro y fuera de Venezuela.

El encuentro también permite observar cómo una nueva generación de artistas aborda cuestiones relacionadas con la migración, la identidad, las dificultades económicas, la memoria y las formas contemporáneas de representación.

Una exposición que conecta experiencias dentro y fuera de Venezuela

La edición de este año fue organizada por el Comité Organizador de Jóvenes con FIA, integrado por Zoraida Irazábal y Ana Josefina Vicentini, junto con la Dirección General de Cultura de la UCAB.

La curaduría estuvo a cargo de los artistas Ricardo Arispe y Juan Toro Diez, quienes desarrollaron una propuesta centrada en las relaciones entre fotografía, memoria, tecnología y expresión artística.

Una característica significativa de la exposición es la participación de artistas venezolanos residentes en el exterior. Según información difundida sobre la muestra, alrededor de quince participantes viven fuera del país.

Esta circunstancia convierte al salón en un espacio de encuentro entre experiencias desarrolladas en contextos diferentes, pero vinculadas por referencias culturales y personales compartidas.

Las obras no responden a una interpretación única de Venezuela. Algunas exploran recuerdos familiares y experiencias íntimas; otras examinan situaciones sociales, transformaciones tecnológicas y distintas formas de representar la realidad.

Athenea Cuotto obtuvo el primer reconocimiento

Durante la inauguración se anunciaron los reconocimientos de la edición. La artista Athenea Cuotto Abad obtuvo el primer premio por su obra «Servicio Público».

El segundo reconocimiento correspondió a Álvaro Campos Maestre por «Desmembrados», mientras que Salomé Rojas recibió el tercero por «La confirmación del futuro como afirmación del no destino».

Los resultados destacan propuestas con lenguajes y planteamientos distintos dentro de una exposición que busca ofrecer espacio a nuevas voces del arte contemporáneo.

El salón también incorpora obras de Pedro Morales, pionero del arte digital venezolano, y de Nelson Garrido, Premio Nacional de Artes Plásticas, como invitados especiales fuera de concurso.

La presencia de ambos artistas permite establecer relaciones entre distintas generaciones y formas de creación, desde la fotografía y las imágenes tradicionales hasta las expresiones digitales.

La memoria y la tecnología como lenguajes artísticos

Uno de los ejes de «La luz que permanece» es el diálogo entre las tecnologías de representación visual y las experiencias humanas que las acompañan.

La propuesta incluye referencias a procedimientos históricos de producción de imágenes, como los daguerrotipos, las estereoscopias y las linternas mágicas, junto con obras que incorporan recursos digitales contemporáneos.

También participa el dúo artístico español Rojo Sache, integrado por Rosa Isabel Vázquez y José Antonio Fernández, con trabajos que examinan las relaciones entre imagen, memoria y transformación digital.

Estas aproximaciones amplían la discusión sobre el papel de las imágenes en una época en la que la fotografía y los recursos digitales intervienen constantemente en la manera de documentar e interpretar los acontecimientos.

Para los jóvenes artistas, el salón representa además una oportunidad de exhibir sus trabajos ante públicos, curadores y otros creadores, en un espacio cultural universitario con trayectoria.

Un encuentro cultural abierto hasta diciembre

El Salón Jóvenes con FIA tiene sus antecedentes en la Feria Iberoamericana de Arte, celebrada en Caracas entre 1992 y 2014. Desde 1998, el programa ha ofrecido oportunidades de exhibición y reconocimiento a creadores emergentes.

La edición de 2026 mantiene esa orientación y contempla actividades complementarias, entre ellas encuentros, conferencias, visitas guiadas y propuestas dirigidas a las comunidades.

La exposición permanecerá abierta hasta el 12 de diciembre en el Centro Cultural UCAB, en Caracas. Los organizadores han indicado que la programación de las actividades será difundida mediante sus canales oficiales.

Más allá de los premios, el encuentro permite apreciar una parte de la producción artística de una generación que continúa creando desde distintas ciudades y países, utilizando la imagen como medio para expresar experiencias personales y reflexiones sobre Venezuela.

Fuentes referenciales:
El Nacional — 40 artistas, una luz y un país herido en el Salón Jóvenes con FIA
El Estímulo — Salón Jóvenes con FIA expone a 40 artistas en la UCAB
Correo Cultural — Athenea Cuotto Abad ganó el 26.º Salón Jóvenes con FIA