La Venezuela que resuelve | Miranda | 25 de octubre de 2026

Una jornada de asistencia humanitaria desarrollada en el barrio Nazareno de Petare, municipio Sucre del estado Miranda, reunió a integrantes de la Fundación Juntos Se Puede Venezuela, estudiantes universitarios y organizaciones comunitarias para apoyar a familias que continúan enfrentando dificultades después de los terremotos del pasado 24 de junio.

La actividad incluyó la entrega de artículos de higiene, productos para el cuidado de bebés y suministros médicos destinados a espacios de atención comunitaria. La iniciativa busca atender necesidades inmediatas y mantener el acompañamiento a familias cuyas condiciones de vida se han visto afectadas por la emergencia.

Apoyo directo a madres y niños

Según una información publicada el 23 de octubre por La TV Calle, la Fundación Juntos Se Puede Venezuela llevó a cabo una nueva jornada de asistencia en el barrio Nazareno, con especial atención a hogares donde viven niños pequeños.

Durante la actividad se distribuyeron kits de higiene personal y productos destinados a madres con bebés, recursos que pueden resultar especialmente necesarios cuando una familia enfrenta dificultades económicas o daños en su vivienda.

La organización también ha desarrollado recorridos para identificar hogares que requieren seguimiento, incluidos aquellos cuyas condiciones de habitabilidad presentan problemas después de los movimientos sísmicos.

Esta labor permite reconocer necesidades que no siempre resultan visibles desde fuera de las comunidades.

Insumos para espacios de salud comunitaria

La jornada no se limitó a la entrega de productos a las familias.

La fundación también proporcionó medicamentos pediátricos y otros suministros a la Casa Comunitaria Brisas del Nazareno, un espacio local que presta apoyo a la población.

Asimismo, se reportó la entrega de insumos al Ambulatorio Nazareno-Caucagua.

Estas contribuciones buscan fortalecer la atención sanitaria de proximidad, particularmente en sectores donde la disponibilidad de medicamentos y productos básicos puede representar una dificultad para los hogares.

La información disponible documenta las entregas, aunque no establece cuántas personas recibieron atención médica como consecuencia directa de ellas.

Estudiantes universitarios se sumaron a la iniciativa

Uno de los aspectos destacados de la jornada fue la participación de estudiantes vinculados a la Cátedra Libre de Humanitarismo, Cultura para la Paz y Resolución de Conflictos de la Universidad Central de Venezuela.

Los universitarios colaboraron con las actividades de asistencia y con el registro de personas que todavía no figuraban entre los beneficiarios de la organización.

Esta tarea permite identificar nuevas necesidades y facilitar el seguimiento de familias que podrían requerir apoyo en futuras jornadas.

La participación estudiantil también muestra cómo el servicio comunitario universitario puede contribuir a iniciativas sociales fuera de las aulas.

Organizaciones que trabajan juntas

En la actividad también participaron las organizaciones comunitarias Uniendo Voluntades y El Poder de los Datos.

La colaboración entre estos grupos permitió articular distintas tareas de acompañamiento y atención a las familias.

De acuerdo con la información publicada, esta fue la cuarta jornada de este tipo desarrollada por la Fundación Juntos Se Puede Venezuela.

La continuidad de las actividades es un elemento relevante: después de una emergencia, las necesidades de las familias pueden prolongarse mucho más allá de los primeros días.

Una respuesta que no termina con la entrega de donaciones

El trabajo comunitario descrito en Petare combina la distribución de suministros con la identificación de necesidades y el seguimiento de hogares afectados.

Esta diferencia resulta importante porque la recuperación de una comunidad no depende únicamente de recibir ayuda inmediata. También requiere conocer qué familias continúan necesitando atención, cuáles enfrentan problemas habitacionales y qué servicios permanecen limitados.

Las organizaciones participantes han presentado la jornada como parte de un esfuerzo sostenido para acompañar a las poblaciones vulnerables.

No obstante, la información publicada no permite determinar el número total de familias beneficiadas ni medir de manera independiente el impacto a largo plazo de las intervenciones.

La Venezuela que resuelve desde sus comunidades

La experiencia del barrio Nazareno refleja una forma de respuesta ciudadana basada en la colaboración entre organizaciones sociales, estudiantes y espacios comunitarios.

Mientras persisten las consecuencias de la emergencia sísmica, estas iniciativas procuran atender necesidades concretas sin esperar a que desaparezcan todos los problemas estructurales.

La asistencia humanitaria no sustituye las responsabilidades de las instituciones públicas ni resuelve por sí sola los daños habitacionales y las dificultades de acceso a servicios.

Sin embargo, el trabajo coordinado de organizaciones y voluntarios puede representar un apoyo inmediato para las familias que atraviesan situaciones difíciles.

En Petare, la colaboración comunitaria se tradujo en productos de higiene, suministros médicos y una red de acompañamiento que busca mantener la atención después de la emergencia.

Fuente: La TV Calle, 23 de octubre de 2026, «Juntos Se Puede Venezuela realizó jornada de atención humanitaria a familias afectadas por los terremotos en el barrio Nazareno de Petare».

Venezuela Adentro
El país que vive su gente.