El encarecimiento de las hortalizas y las diferencias entre mercados municipales y supermercados están modificando los hábitos de compra de las familias caraqueñas.


Redacción: Redacción Venezuela Adentro
Editor: Redacción Venezuela Adentro

Hacer las compras de alimentos en Caracas se ha convertido en una tarea que exige recorrer distintos establecimientos, comparar precios y calcular cuidadosamente el presupuesto familiar. Los mercados municipales, tradicionalmente considerados una alternativa económica para adquirir productos frescos, ya no siempre ofrecen los precios más bajos. Durante octubre, el encarecimiento de algunas hortalizas llevó a consumidores a buscar mejores ofertas en supermercados y otros comercios.

La situación quedó documentada en un recorrido publicado el 26 de octubre por Crónica Uno, que examinó los precios en los mercados de Quinta Crespo y Guaicaipuro. Uno de los productos más representativos fue el tomate, cuyo precio aumentó de 2.500 bolívares por kilogramo en agosto a 4.000 bolívares en octubre, una subida acumulada del 60 %.

Cuando el supermercado resulta más económico

Durante años, numerosos consumidores acudieron a los mercados municipales con la expectativa de conseguir frutas, verduras y hortalizas a precios inferiores a los de las grandes cadenas comerciales. Sin embargo, las diferencias observadas recientemente están alterando esa costumbre.

En el recorrido periodístico de octubre, compradores encontraron el kilogramo de tomate a 4.000 bolívares en mercados municipales, mientras algunos supermercados lo ofrecían entre 2.800 y 3.000 bolívares. La diferencia podía alcanzar 1.200 bolívares por kilogramo, dependiendo del establecimiento.

El caso refleja una transformación en la manera de organizar las compras. En lugar de adquirir todos los productos en un mismo sitio, algunas familias distribuyen sus compras entre varios establecimientos para aprovechar las diferencias de precios.

Esta estrategia también implica dedicar más tiempo a buscar ofertas y considerar los gastos de transporte, que pueden reducir o eliminar el ahorro obtenido.

Las hortalizas presionan el presupuesto familiar

El tomate no ha sido el único producto que registró incrementos importantes. Durante septiembre, los recorridos por mercados de Caracas también documentaron aumentos en la cebolla y el pimentón, dos ingredientes habituales en la preparación de alimentos venezolanos.

Según los registros publicados por Fedecámaras Radio, el tomate experimentó un incremento del 44 % entre agosto y septiembre, mientras la cebolla aumentó aproximadamente un 62,5 % y el pimentón llegó a duplicar su precio durante ese período.

Estas variaciones corresponden a productos y períodos específicos. No significan que todos los alimentos hayan aumentado en la misma proporción, pero ayudan a comprender las dificultades de los hogares para mantener sus hábitos de alimentación.

El tipo de cambio también influye en las compras

A las variaciones de precios se añade la existencia de diferentes referencias cambiarias utilizadas en algunas operaciones comerciales. Un recorrido divulgado el 1 de noviembre sobre los alrededores del Mercado de Quinta Crespo documentó que determinados vendedores informales empleaban una cotización de 1.000 bolívares por dólar, superior a la referencia oficial utilizada en establecimientos formales.

La diferencia puede repercutir en el monto final que paga el consumidor, especialmente cuando los productos se anuncian en dólares y se cancelan en bolívares.

Los testimonios recogidos por los periodistas también reflejan dificultades de los comerciantes para reponer mercancías cuando sus proveedores utilizan referencias cambiarias distintas. Esta circunstancia no permite generalizar las prácticas de todos los vendedores, pero evidencia otra variable que los compradores deben considerar.

Una rutina marcada por las cuentas

La comparación de precios, la selección de productos de temporada y la búsqueda de establecimientos más económicos forman parte de las decisiones que adoptan algunas familias para administrar sus ingresos.

Los datos publicados durante las últimas semanas muestran que el precio de un mismo alimento puede variar considerablemente entre comercios de una misma ciudad. Por ello, el lugar de compra adquiere tanta importancia como la cantidad de productos incluidos en el presupuesto.

Para los consumidores caraqueños, el desafío cotidiano no consiste únicamente en encontrar alimentos disponibles, sino en determinar dónde comprarlos sin comprometer una parte mayor de sus recursos.

Fuentes referenciales:
Crónica Uno — Recorrido por mercados municipales de Caracas, 26 de octubre de 2026
Fedecámaras Radio — Incrementos de precios de las hortalizas
Verifica Venezuela — Referencias cambiarias en Quinta Crespo, 1 de noviembre de 2026