Venezuela sin fronteras | República Dominicana | 26 de octubre de 2026

Más de 40 emprendedores venezolanos participaron en un bazar celebrado en Santo Domingo, República Dominicana, donde presentaron negocios de gastronomía, artesanía, repostería y servicios. El encuentro también ofreció un espacio para compartir música, tradiciones y experiencias entre integrantes de la comunidad venezolana residente en el país caribeño.

La actividad se desarrolló en la Sala 3 del Museo Nacional de Historia y Geografía y fue reseñada el 19 de octubre por Globalízate Radio. Sus organizadores anunciaron que preparan una segunda edición para ampliar las oportunidades de participación.

Un encuentro para dar a conocer pequeños negocios

El Bazar Venezolano reunió iniciativas comerciales de diferentes sectores, desde la elaboración de alimentos hasta servicios especializados.

Entre las actividades representadas estuvieron la panadería, la pastelería, la preparación de dulces, la bisutería, las creaciones personalizadas, la impresión en 3D y la reparación de prendas de vestir.

Esta variedad refleja los diferentes oficios y capacidades que los venezolanos desarrollan al establecerse fuera de su país.

Para quienes trabajan por cuenta propia, participar en encuentros de este tipo representa una oportunidad de mostrar sus productos, establecer contactos y acercarse a nuevos clientes.

La información disponible confirma la participación de más de 40 emprendedores, aunque no ofrece cifras sobre ventas o resultados económicos individuales.

Emprender también significa construir comunidad

Sorimar Rivas, organizadora del bazar, explicó al medio que la iniciativa buscaba facilitar el encuentro entre venezolanos y fortalecer los vínculos de una comunidad que desarrolla sus proyectos de vida en República Dominicana.

En sus declaraciones destacó el valor de reconocerse, establecer relaciones y compartir un espacio común alrededor del trabajo y el emprendimiento.

El encuentro permitió reunir a personas con actividades económicas distintas, pero vinculadas por una experiencia migratoria compartida.

Ese componente comunitario distingue al bazar de una actividad comercial convencional.

Además de ofrecer productos y servicios, los participantes tuvieron la posibilidad de encontrarse con otros venezolanos que enfrentan desafíos similares al desarrollar sus negocios lejos de su lugar de origen.

Gastronomía y música para mantener las tradiciones

La programación también incluyó expresiones culturales venezolanas.

Los asistentes pudieron encontrar propuestas gastronómicas y presentaciones musicales, entre ellas gaitas y otros géneros asociados con las tradiciones del país.

Estos elementos contribuyeron a crear un ambiente de encuentro entre emprendedores, familias y visitantes.

La gastronomía y la música suelen convertirse en puntos de conexión para las comunidades migrantes porque permiten conservar costumbres y compartirlas con nuevas generaciones.

En Santo Domingo, el bazar combinó esa dimensión cultural con la promoción de actividades económicas.

De esta manera, los negocios participantes no solo mostraron lo que producen, sino también parte de las experiencias y conocimientos que llevaron consigo al emigrar.

Una comunidad que desarrolla proyectos propios

La presencia de emprendimientos en sectores tan diversos muestra que la actividad económica de los venezolanos en el exterior no se limita a un solo oficio.

Algunos negocios están relacionados con alimentos y preparaciones tradicionales. Otros corresponden a servicios técnicos, reparación de ropa o fabricación de artículos personalizados.

Cada iniciativa responde a circunstancias particulares, por lo que no sería correcto presentar a todos los participantes como ejemplos de una misma trayectoria migratoria.

Sin embargo, la diversidad del bazar permite observar cómo el trabajo independiente forma parte de las estrategias de inserción económica de algunos venezolanos residentes en República Dominicana.

Para estos pequeños negocios, disponer de espacios de exhibición puede facilitar el contacto directo con consumidores y otros emprendedores.

La relación con República Dominicana

Los organizadores y participantes expresaron su agradecimiento a República Dominicana por recibir a la comunidad venezolana y permitir que numerosas familias desarrollen sus actividades.

El encuentro también ofreció una oportunidad para compartir expresiones culturales venezolanas con el público dominicano.

La integración de una comunidad migrante ocurre en distintos ámbitos: el trabajo, la educación, la convivencia y la participación en actividades sociales y culturales.

En ese proceso, iniciativas como el bazar pueden contribuir a crear relaciones entre residentes de diferentes orígenes.

No obstante, el evento por sí solo no permite medir las condiciones generales de integración de los venezolanos en el país.

Su importancia reside en la experiencia concreta de quienes participaron y en la posibilidad de mantener espacios de encuentro.

Los organizadores preparan una segunda edición

Después de la actividad, Sorimar Rivas informó que comenzaron los preparativos para realizar un segundo Bazar Venezolano.

La intención anunciada es incorporar a más emprendedores y ampliar las oportunidades de exhibición de productos y servicios.

Hasta la publicación de la información consultada, no se había comunicado una fecha definitiva ni los requisitos para participar en esa nueva edición.

Los interesados deberán esperar los anuncios oficiales de la organización para conocer los detalles.

La continuidad del proyecto dependerá de su capacidad para convocar a nuevos participantes y mantener el interés de la comunidad.

Venezuela también vive en quienes están lejos

La experiencia del Bazar Venezolano en Santo Domingo muestra una dimensión de la migración que a menudo queda fuera de las noticias centradas en cifras y dificultades.

Detrás de los puestos de comida, los servicios y las creaciones artesanales hay personas que desarrollan actividades económicas y buscan construir relaciones en su lugar de residencia.

El encuentro también evidencia que mantener la identidad cultural no es incompatible con integrarse en una nueva sociedad.

Para los participantes, compartir tradiciones y promover sus negocios puede formar parte de un mismo esfuerzo por establecerse, trabajar y crear oportunidades.

En República Dominicana, más de 40 emprendedores venezolanos encontraron en este bazar un espacio para mostrar sus iniciativas y fortalecer vínculos comunitarios.

Fuente: Globalízate Radio, Hugo Sánchez, 19 de octubre de 2026. «Bazar venezolano reunió a más de 40 emprendedores en Santo Domingo».

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