Las estudiantes presentaron síntomas de una presunta intoxicación en una escuela rural de Portuguesa. Su traslado al hospital se retrasó varias horas y todavía no se ha esclarecido qué provocó el episodio.
Redacción: Redacción Venezuela Adentro
30 de octubre de 2026
Siete niñas de una escuela rural del municipio Guanarito, en el estado Portuguesa, presentaron síntomas de una presunta intoxicación durante la tarde del lunes 26 de octubre. El episodio obligó a prestarles atención médica y dejó al descubierto otra preocupación para las familias: las dificultades para trasladar oportunamente a los pacientes desde comunidades apartadas hasta los centros hospitalarios.
El incidente ocurrió en la escuela Rómulo Gallegos, ubicada en la parroquia Trinidad de La Capilla. Según la información recogida por Portuguesa Reporta, cuatro de las estudiantes cursan quinto grado y las otras tres, sexto grado.
Los representantes describieron episodios de dolor de cabeza, escalofríos, desmayos, taquicardia, dolor en el pecho, convulsiones y dificultades respiratorias. La coincidencia de varios síntomas entre las escolares generó preocupación en la comunidad educativa.
Hasta el momento, la información pública consultada no permite establecer qué sustancia o circunstancia provocó las alteraciones de salud. Por esa razón, el caso debe considerarse una presunta intoxicación y no un diagnóstico toxicológico confirmado.
Una emergencia en plena jornada escolar
Los primeros síntomas fueron reportados aproximadamente a las 2:40 de la tarde. Ante la situación, las estudiantes fueron llevadas al ambulatorio de La Capilla, situado frente a la institución educativa.
La cercanía del establecimiento permitió una primera atención sanitaria. Sin embargo, posteriormente se consideró necesario trasladar a las niñas hasta el hospital de Guanarito para continuar su evaluación.
Fue durante ese procedimiento cuando surgió una dificultad que prolongó la emergencia.
De acuerdo con testimonios de residentes recogidos por Portuguesa Reporta, una patrulla policial llegó a la comunidad alrededor de las siete de la noche, pero no pudo iniciar inmediatamente el traslado porque carecía de combustible suficiente.
Los vecinos señalaron que fue necesario conseguir gasolina antes de realizar el recorrido. El vehículo habría salido hacia el hospital aproximadamente a las ocho de la noche, más de cinco horas después de la aparición de los primeros síntomas.
La falta de transporte complicó la atención
La demora denunciada plantea interrogantes sobre la disponibilidad de vehículos de emergencia en las comunidades rurales y los recursos necesarios para garantizar su funcionamiento.
En localidades alejadas de los principales centros urbanos, una ambulancia operativa o un transporte sanitario disponible puede resultar determinante para acceder oportunamente a servicios de mayor complejidad.
En este caso, las estudiantes recibieron atención inicial en el ambulatorio. No obstante, la espera para completar el traslado evidencia la necesidad de examinar los mecanismos de respuesta ante emergencias escolares.
Los testimonios publicados atribuyen el retraso a la falta de combustible de la unidad policial. No se ha identificado una explicación oficial detallada que permita establecer las circunstancias administrativas u operativas de esa situación.
Portuguesa registra antecedentes similares
Lo sucedido en Guanarito no constituye un episodio aislado dentro de los reportes sobre presuntas intoxicaciones escolares en Venezuela.
Desde noviembre de 2024, diferentes instituciones educativas del estado Portuguesa han registrado situaciones en las que estudiantes y trabajadores presentan síntomas repentinos durante sus actividades.
Uno de los antecedentes más importantes ocurrió en el liceo 27 de Junio, en Turén, donde más de un centenar de estudiantes resultaron afectados durante un episodio registrado en noviembre de 2024.
Según el seguimiento periodístico de Portuguesa Reporta y El Pitazo, la entidad acumula más de veinte episodios de presuntas intoxicaciones escolares desde entonces.
Sin embargo, la existencia de síntomas parecidos en diferentes planteles no demuestra que todos los acontecimientos tengan una misma causa. Para establecer posibles relaciones serían necesarios estudios médicos, ambientales y toxicológicos específicos.
Otros estados también han reportado emergencias
Durante octubre de 2026 se conocieron incidentes semejantes en instituciones educativas de Trujillo y Táchira.
El 22 de octubre, al menos 68 personas resultaron afectadas en el Complejo Educativo Nacional General José Antonio Bello Nieto, ubicado en el municipio Fernández Feo, estado Táchira.
Entre los afectados se encontraban estudiantes, docentes y otros integrantes de la comunidad educativa, según la información divulgada por las autoridades regionales.
También se habían reportado emergencias en centros educativos de Trujillo, donde estudiantes y personal docente presentaron mareos, náuseas e irritación respiratoria.
Las explicaciones preliminares difundidas sobre distintos episodios han incluido posibles exposiciones a perfumes, sustancias desconocidas o productos utilizados durante fumigaciones. Ninguna de esas hipótesis debe trasladarse automáticamente al caso de Guanarito.
Las preguntas que siguen sin respuesta
El caso de la escuela Rómulo Gallegos plantea dos asuntos que requieren esclarecimiento.
El primero es sanitario: determinar qué provocó los síntomas de las siete estudiantes, si existió una exposición ambiental común y qué medidas preventivas deben adoptarse para proteger a la comunidad escolar.
El segundo está relacionado con la atención de emergencias: establecer por qué no se dispuso oportunamente de transporte con combustible suficiente y qué alternativas existen para trasladar pacientes desde La Capilla hasta el hospital de Guanarito.
También resulta importante conocer la evolución clínica de las niñas y si las autoridades sanitarias realizaron inspecciones o recogieron muestras para investigar lo ocurrido.
Los reportes consultados no ofrecen resultados toxicológicos concluyentes ni información clínica individual actualizada de las estudiantes. Tampoco permiten afirmar que las afectadas hayan sufrido consecuencias permanentes.
Para las familias, disponer de información médica verificable y de protocolos de emergencia confiables constituye una necesidad inmediata. La investigación de lo ocurrido deberá distinguir entre los hechos documentados, las denuncias de los representantes y las causas que todavía permanecen sin determinar.
Fuentes referenciales:
Portuguesa Reporta: investigación local sobre el episodio de Guanarito, 27 de octubre de 2026
El Pitazo: siete niñas afectadas en una escuela rural de Portuguesa, 27 de octubre de 2026
Promar TV: reporte sobre la atención y el traslado de las estudiantes, 28 de octubre de 2026
El Pitazo: antecedentes de presuntas intoxicaciones escolares en Venezuela, 8 de octubre de 2026

