Familias del caserío El Toro denuncian falta de docentes, agua, baños y mobiliario en la escuela Pedro Camejo. Aseguran que varias educadoras abandonaron sus puestos después de trabajar durante años sin recibir remuneración.
Redacción Venezuela Adentro
En el caserío El Toro, municipio Santa Rosalía del estado Portuguesa, los representantes de la escuela Pedro Camejo denuncian que la falta de personal docente está afectando las clases de los niños de primero a sexto grado. Actualmente, según los testimonios recogidos por medios regionales, dos educadoras, incluida la directora, deben atender los seis grados de primaria.
La situación fue denunciada públicamente el 26 de octubre de 2026, cuando las familias explicaron que, después de más de cuarenta días desde el llamado al inicio de clases, el plantel continúa sin suficientes maestros, salones y servicios básicos.
Los voceros comunitarios Aurimir Bracho y José Veloz solicitaron al gobernador de Portuguesa, Primitivo Cedeño, y a las autoridades educativas que visiten la institución y conozcan directamente las dificultades que enfrentan los estudiantes.
Una directora debe atender varios grados al mismo tiempo
De acuerdo con los representantes, la directora se encarga de recibir a los alumnos de primero, segundo y tercer grado en un mismo salón. Otra maestra atiende a los estudiantes de cuarto, quinto y sexto.
Una madre explicó a Portuguesa Reporta y El Pitazo que su hijo, estudiante de segundo grado, comparte el aula con niños de otros niveles porque no existe personal suficiente para distribuir los grupos.
Las familias consideran que esta situación limita la atención individual y dificulta el desarrollo de actividades adaptadas a cada grado escolar.
La enseñanza multigrado puede formar parte de modelos educativos rurales organizados y contar con metodologías específicas. Sin embargo, los representantes de la escuela Pedro Camejo señalan que, en este caso, la agrupación de estudiantes responde a la ausencia de docentes y no a un programa pedagógico planificado.
Más de cuarenta niños de preescolar con una sola docente
Las dificultades también alcanzan al nivel inicial. Según los testimonios, una maestra atiende a más de cuarenta niños distribuidos entre los tres niveles de preescolar, sin contar con una auxiliar que la apoye.
Una trabajadora encargada de labores de mantenimiento colabora ocasionalmente con el cuidado de los pequeños, aunque esa responsabilidad no corresponde a su cargo.
Los representantes advierten que los niños de estas edades requieren acompañamiento constante, especialmente durante las actividades de higiene y desplazamiento dentro del plantel.
La falta de personal de apoyo incrementa la carga de trabajo de la docente y dificulta que todos reciban la atención necesaria.
Salones insuficientes y ausencia de servicios básicos
La escuela dispone de dos módulos. Uno tiene dos salones utilizados por los seis grados de primaria; el otro cuenta con un espacio amplio destinado a los tres niveles de preescolar.
Además del déficit de docentes, las familias denuncian carencias de pupitres, pizarras, baños y suministro de agua.
Los representantes recordaron que, cuando existía una docente asignada a quinto y sexto grado, en ocasiones debía impartir clases al aire libre por falta de espacio. Las lluvias y el calor complicaban esas jornadas.
La comunidad afirma que algunos habitantes están dispuestos a colaborar en la construcción de nuevas aulas, pero necesitan materiales para ampliar las instalaciones.
La falta de pago habría provocado la salida de docentes
Uno de los aspectos más preocupantes de la denuncia es el origen de la escasez de maestros. Los representantes aseguran que entre cinco y seis educadoras abandonaron sus funciones después de trabajar durante períodos prolongados sin recibir remuneración.
Según los testimonios recogidos, algunas habrían prestado servicios durante tres a cinco años sin cobrar. Estas afirmaciones corresponden a denuncias de la comunidad y requieren una respuesta de las autoridades competentes sobre la situación contractual y administrativa del personal.
Las familias también sostienen que existen profesionales capacitadas en la propia localidad que podrían incorporarse a la escuela, pero que la falta de soluciones salariales dificulta su permanencia.
Una comunidad que pide respuestas para sus niños
Los habitantes de El Toro aseguran que ya habían planteado las necesidades del plantel ante instancias municipales, sin obtener una solución suficiente.
Ahora solicitan una inspección de las autoridades regionales y educativas, la asignación de docentes, la incorporación de personal auxiliar para preescolar y mejoras urgentes en la infraestructura.
El caso ocurre en un contexto de reclamos laborales del sector educativo de Portuguesa. Durante octubre, organizaciones gremiales del estado también realizaron convocatorias relacionadas con las condiciones de trabajo y las reivindicaciones del magisterio.
En la escuela Pedro Camejo, las familias insisten en que la prioridad inmediata es garantizar que los estudiantes puedan recibir clases con personal suficiente y en espacios adecuados.
Hasta la publicación de las denuncias consultadas, no se había informado de una solución definitiva al déficit de maestros ni de un cronograma público para atender todas las necesidades señaladas.
Fuentes referenciales:
Portuguesa Reporta — Escuela del caserío El Toro tiene solo dos maestras para seis grados, 26 de octubre de 2026
El Pitazo — Denuncias sobre falta de docentes y servicios en la escuela Pedro Camejo, 26 de octubre de 2026
Primicias Portuguesa — Reclamos laborales del magisterio en Portuguesa, 10 de octubre de 2026

