Habitantes de seis parroquias del municipio Iribarren acudieron a Hidroven para reclamar soluciones ante las prolongadas interrupciones del suministro y sus consecuencias en la vida cotidiana.


Redacción: Redacción Venezuela Adentro

La falta de agua potable continúa afectando a comunidades de Barquisimeto, estado Lara, donde vecinos denuncian interrupciones que se prolongan durante semanas y obligan a numerosas familias a buscar alternativas para cubrir sus necesidades básicas. El martes 27 de octubre, representantes de diferentes sectores del municipio Iribarren acudieron a la sede de Hidroven para exigir respuestas sobre el funcionamiento del servicio.

La concentración reunió a habitantes de al menos seis parroquias que, según sus voceros, enfrentan dificultades recurrentes para recibir agua por tubería. La situación afecta actividades tan esenciales como cocinar, limpiar las viviendas, mantener condiciones adecuadas de higiene y disponer de agua para el consumo diario.

Más de 1.200 familias afectadas en una urbanización

María Rivas, residente del bloque 32 de la parte alta de la urbanización Macías Mujica, explicó a El Informador que más de 1.200 familias de su comunidad llevaban 20 días sin recibir suministro por tubería al momento de la protesta.

La vecina también advirtió que los cortes eléctricos complican las posibilidades de abastecimiento, porque impiden utilizar los sistemas de bombeo necesarios para distribuir el agua hacia determinadas viviendas.

El problema no se limita a esa urbanización. Rafael Gil, integrante del Movimiento por los Servicios Públicos de la parroquia Concepción, señaló que las deficiencias alcanzan al menos seis parroquias de Iribarren y que los representantes comunitarios han acudido anteriormente a las autoridades sin obtener una solución sostenida.

Una dificultad que afecta el presupuesto familiar

La ausencia del suministro regular obliga a los hogares a administrar cuidadosamente sus reservas y, cuando tienen posibilidades económicas, recurrir a servicios alternativos de abastecimiento.

Según el reporte de El Impulso, los vecinos también denuncian que el costo de los camiones cisterna representa una carga importante para familias que necesitan destinar sus ingresos a alimentación, medicamentos y otros gastos indispensables.

Los voceros comunitarios consultados por ese medio estimaron que el número de familias afectadas en los sectores que representan había aumentado de unas 9.500 a más de 12.500, tras incorporarse nuevas comunidades a los reportes. Estas cifras corresponden a estimaciones de los denunciantes y no a un censo oficial independiente.

En sectores como El Malecón, Simón Rodríguez, Raúl Leoni y Santo Domingo, los residentes describen interrupciones prolongadas. Algunas comunidades, según sus representantes, enfrentan problemas de abastecimiento desde hace años.

Las fallas eléctricas agravan la distribución

El suministro de agua y la electricidad están estrechamente relacionados en las zonas donde se requieren equipos de bombeo. Cuando ocurren interrupciones eléctricas, la distribución puede verse afectada incluso en aquellos sectores que cuentan con infraestructura hidráulica.

Los representantes vecinales también han relacionado las dificultades del abastecimiento con problemas en los sistemas de aguas servidas, una situación que incrementa las preocupaciones sobre las condiciones sanitarias de las comunidades.

La combinación de servicios irregulares obliga a numerosas familias a reorganizar sus rutinas domésticas alrededor de la disponibilidad de agua, especialmente cuando no existe información precisa sobre los próximos ciclos de distribución.

Los vecinos reclaman un cronograma verificable

Durante la concentración del 27 de octubre, los manifestantes solicitaron a Hidroven respuestas concretas y un cronograma de abastecimiento que permita conocer cuándo llegará nuevamente el agua a sus comunidades.

Los participantes señalaron que mantendrían sus reclamos pacíficos mientras no recibieran soluciones efectivas. También cuestionaron que los cambios administrativos en la gestión del servicio no se hayan traducido, según su experiencia, en mejoras perceptibles.

En los reportes regionales consultados no consta una respuesta institucional específica que establezca una fecha comprobada para la normalización del suministro en las seis parroquias mencionadas.

Para los habitantes afectados, la principal exigencia continúa siendo recuperar un servicio regular y contar con información confiable que les permita organizar su vida cotidiana sin depender permanentemente de soluciones de emergencia.

Fuentes referenciales:
El Informador Venezuela — Comunidades de Iribarren exigen soluciones ante la falta de agua
El Impulso — Comunidades de Barquisimeto protestan ante Hidroven