La nueva dotación busca recuperar capacidad de atención para pacientes renales en Barquisimeto, mientras organizaciones de pacientes advierten que persisten fallas de equipos, personal y continuidad de tratamientos.
Redacción: Redacción Venezuela Adentro
El Hospital Central Universitario Dr. Antonio María Pineda, en Barquisimeto, recibió cuatro nuevas máquinas de hemodiálisis destinadas a sustituir equipos deteriorados y mejorar la atención de personas con enfermedades renales. La incorporación fue anunciada por las autoridades del estado Lara durante la primera semana de noviembre de 2026, en medio de reiteradas denuncias sobre las dificultades que enfrentan los pacientes para recibir sus tratamientos.
El gobernador Luis Reyes Reyes informó que las máquinas permitirían atender entre 22 y 24 pacientes por semana. La dotación forma parte de un programa de equipamiento hospitalario que también incluye dispositivos para diagnóstico por imágenes y procedimientos médicos especializados.
La entrega constituye una mejora potencial para el servicio de nefrología. Sin embargo, la capacidad anunciada todavía debe distinguirse de la cantidad de pacientes efectivamente atendidos, la disponibilidad de turnos y la continuidad de los tratamientos.
Cuatro equipos para recuperar capacidad de atención
Según la información difundida el 5 de noviembre por la Gobernación de Lara y recogida por medios regionales, las nuevas máquinas fueron destinadas a reemplazar unidades que se encontraban en malas condiciones.
Las autoridades señalaron que los dispositivos fueron instalados de manera inmediata. No obstante, los reportes consultados no incluyen un balance independiente de sesiones realizadas después de la incorporación ni precisan cuántos equipos permanecen operativos en el conjunto del servicio.
La hemodiálisis es un procedimiento que permite eliminar determinadas sustancias de desecho y el exceso de líquido de la sangre cuando los riñones no pueden cumplir adecuadamente esas funciones.
Para muchos pacientes con insuficiencia renal avanzada, recibir las sesiones prescritas resulta indispensable. La frecuencia y duración del tratamiento dependen de la evaluación médica individual, por lo que las interrupciones o reducciones de tiempo pueden representar riesgos importantes.
Una nueva sala con 42 puestos permanece en proyecto
El gobernador también anunció la construcción de una sala de diálisis con capacidad prevista para 42 puestos en el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda.
La ampliación permitiría incrementar la capacidad de atención si se completa y dispone de máquinas funcionales, suministro de agua tratada, electricidad estable, insumos y personal sanitario suficiente.
Sin embargo, hasta el 8 de noviembre no se había identificado información pública que confirmara la culminación de esa nueva sala ni su entrada en funcionamiento.
El proyecto debe considerarse una obra anunciada y en desarrollo, no una capacidad hospitalaria ya disponible para los pacientes.
Pacientes renales denuncian dificultades en otras unidades
La entrega de equipos coincide con nuevas denuncias sobre las condiciones de atención en la Unidad de Diálisis y Trasplante Razetti, conocida como Unidiatra, también ubicada en Barquisimeto.
En un reporte publicado el 6 de noviembre por Promar TV, pacientes y familiares denunciaron insuficiencia de máquinas, escasez de personal de enfermería, problemas con el suministro de agua y deficiencias en los baños públicos.
De acuerdo con esa información, más de 150 pacientes necesitan condiciones adecuadas para mantener sus tratamientos. La cifra corresponde a las necesidades denunciadas en esa unidad y no debe confundirse con la capacidad anunciada para el Hospital Central.
Las dificultades descritas muestran que la situación de los pacientes renales de Lara no depende de un solo establecimiento. La disponibilidad de atención requiere una red de unidades operativas y una distribución de recursos que permita sostener los tratamientos.
Los reclamos comenzaron antes de noviembre
En agosto de 2026, la Fundación Amigos del Paciente Renal, Fundaprel, había advertido sobre el deterioro de las máquinas utilizadas en distintos centros de hemodiálisis del estado.
Héctor Colmenárez, representante de la organización, señaló entonces que aproximadamente 1.100 pacientes renales recibían atención en Lara y que las fallas obligaban a reorganizar los turnos disponibles.
La fundación también cuestionó la incorporación de horarios nocturnos como respuesta a la falta de equipos, debido a las dificultades de transporte y seguridad que pueden enfrentar pacientes y trabajadores.
Estas declaraciones corresponden a denuncias de una organización de pacientes y no constituyen un inventario técnico oficial actualizado de todas las unidades.
Otros equipos para fortalecer los servicios hospitalarios
Además de las máquinas de hemodiálisis, las autoridades regionales informaron sobre la entrega de un equipo de fluoroscopia conocido como arco en C, destinado a apoyar procedimientos de neurocirugía, cardiología y urología.
También se anunció la incorporación de equipos de ecografía y electrocardiografía para fortalecer la capacidad diagnóstica del Hospital Central y del Hospital Pastor Oropeza, perteneciente al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales.
Estas dotaciones pueden contribuir a mejorar diferentes servicios médicos, aunque sus resultados dependerán de la instalación, el mantenimiento y la disponibilidad de profesionales capacitados.
El desafío es garantizar tratamientos continuos
La llegada de cuatro máquinas representa una respuesta concreta a parte de las necesidades identificadas en el Hospital Central de Barquisimeto. Su impacto podrá evaluarse mediante la cantidad de sesiones efectivamente realizadas, la recuperación de cupos y la reducción de interrupciones.
Para los pacientes renales, también será importante conocer el avance de la nueva sala de 42 puestos, las condiciones de otras unidades y las medidas previstas para resolver las fallas denunciadas.
La diferencia entre recibir equipamiento y garantizar atención sostenida resulta fundamental. Los enfermos que dependen de la hemodiálisis necesitan servicios disponibles de forma regular, con personal suficiente y condiciones técnicas seguras.
El seguimiento de estos indicadores permitirá determinar hasta qué punto la nueva dotación se traduce en una mejora verificable para las personas que requieren tratamiento renal en el estado Lara.
Fuentes referenciales:
CiudadBqto — Información suministrada por la Gobernación de Lara sobre la dotación hospitalaria, 5 de noviembre de 2026
Mundo UR — Autoridades en Lara sustituyen máquinas de diálisis, 6 de noviembre de 2026
El Impulso — Nuevos equipos médicos para hospitales de Barquisimeto, 6 de noviembre de 2026
Promar TV — Pacientes de Unidiatra denuncian falta de máquinas y personal, 6 de noviembre de 2026
El Impulso — Fundaprel denuncia dificultades en unidades de diálisis de Lara, 31 de agosto de 2026

