Un proyecto social desarrollado durante casi tres años en el estado Miranda formó a 53 mujeres para impulsar huertos familiares y acompañó a más de 2.200 personas mediante acciones de salud, nutrición y organización vecinal.


Redacción: Redacción Venezuela Adentro

En las comunidades de Barlovento, estado Miranda, la producción de alimentos en pequeños espacios familiares se ha convertido en una oportunidad para fortalecer las capacidades de las mujeres y mejorar las condiciones de vida de sus hogares.

El Grupo Social Cesap informó el 18 de octubre de 2026 que su proyecto «Mejora del estado de salud y nutrición en adolescentes y mujeres en Venezuela» se encuentra en la fase final de ejecución, después de casi tres años de trabajo comunitario.

Entre sus resultados, la organización destaca la formación de 53 mujeres en actividades agrícolas y la entrega de insumos para desarrollar huertos familiares y conucos. La iniciativa también incorporó mejoras en la atención sanitaria, educación nutricional y espacios de acompañamiento para las mujeres.

La experiencia demuestra cómo diferentes necesidades de una comunidad pueden abordarse de manera conjunta, vinculando la alimentación con la salud, la formación y la participación de sus habitantes.

Aprender a sembrar para fortalecer la alimentación familiar

La formación agrícola fue una de las principales líneas de trabajo del proyecto. Con el acompañamiento de un ingeniero agrónomo y una técnica especializada en género, las participantes recibieron capacitación para desarrollar actividades productivas en sus hogares.

Cesap también distribuyó kits de insumos destinados a la siembra en huertos familiares y conucos, con el propósito de facilitar la aplicación de los conocimientos adquiridos.

La iniciativa busca que las mujeres puedan participar más activamente en la producción de alimentos y disponer de herramientas para sostener pequeñas actividades económicas.

La organización informó, además, sobre la entrega de tecnologías orientadas a reducir las cargas de trabajo doméstico y apoyar iniciativas productivas familiares.

Estas acciones reconocen una dificultad frecuente en las comunidades rurales: las responsabilidades del hogar y del cuidado familiar pueden limitar el tiempo disponible para desarrollar actividades que generen ingresos.

Las cosechas comenzaron antes del cierre del proyecto

El trabajo agrícola cuenta con antecedentes concretos en la parroquia El Guapo, municipio Páez, donde Cesap había informado en julio de 2025 sobre el avance de huertos familiares en nueve comunidades.

En aquella etapa, la organización destacó el caso de Ciraima Coropo, participante que había alcanzado su tercera cosecha de lechuga. Su experiencia fue presentada como parte de los resultados del acompañamiento técnico.

Wilfredo Alfonzo, responsable del componente de huertos familiares, explicó entonces que el seguimiento a las participantes era fundamental para mantener la continuidad de las siembras.

El proyecto también comenzó a extenderse hacia comunidades de la parroquia Tacarigua, ampliando las posibilidades de formación y producción familiar.

Estas experiencias permiten identificar resultados específicos, aunque la información publicada no ofrece un balance general de producción agrícola ni de ingresos obtenidos por todas las participantes.

Más de 2.200 personas acompañadas en Barlovento

Arelis Ramírez, coordinadora del proyecto, señaló que las acciones desarrolladas durante sus dos fases han acompañado a más de 2.200 personas.

La intervención no se limitó a la producción de alimentos. También contempló mejoras en la infraestructura y el equipamiento de un ambulatorio comunitario.

Entre las actuaciones reportadas figuran la instalación de una planta potabilizadora, equipos de aire acondicionado, mobiliario y materiales para la atención sanitaria.

El centro recibió medicamentos e insumos básicos, mientras que el personal participó en actividades de formación relacionadas con la gestión de farmacia y el seguimiento de las condiciones nutricionales de los pacientes.

La incorporación de medidas antropométricas permite apoyar la identificación de posibles riesgos nutricionales y orientar el seguimiento sanitario de las familias.

Los Guardianes del Bienestar conectan a vecinos y servicios de salud

Otro componente del proyecto fue la creación de los llamados «Guardianes del Bienestar», una red de personas de la propia comunidad capacitadas para facilitar el contacto entre las familias y el centro de salud.

Su función incluye acompañar a vecinos que necesitan atención y contribuir al seguimiento de quienes interrumpen sus controles médicos.

La propuesta busca reforzar la participación comunitaria en el cuidado de la salud, especialmente en lugares donde las dificultades de transporte o acceso a servicios pueden afectar la continuidad de las consultas.

Cesap también desarrolló talleres sobre lactancia materna, higiene, alimentación complementaria y salud sexual y reproductiva.

Espacios de formación y protección para las mujeres

La iniciativa incorporó actividades de sensibilización sobre prevención de la violencia basada en género y formación en higiene menstrual.

En los talleres se abordó, entre otros contenidos, la confección de toallas sanitarias reutilizables, con participación de mujeres y hombres de las comunidades atendidas.

La organización informó asimismo sobre la adecuación de un espacio seguro dentro de una escuela local, destinado a encuentros y actividades formativas para las mujeres.

Estas acciones amplían el alcance de un proyecto inicialmente vinculado con la nutrición, al reconocer que el bienestar de las familias también depende del acceso a información, protección y redes de apoyo.

El cierre del proyecto abre una nueva etapa comunitaria

Según el balance publicado por Cesap, la iniciativa se encuentra en proceso de cierre operativo, rendición de cuentas y sistematización de los resultados obtenidos.

La organización prevé realizar encuentros con las comunidades para presentar los avances y compartir la experiencia acumulada durante los años de ejecución.

Para las 53 mujeres que recibieron formación agrícola, uno de los desafíos será mantener sus huertos y aplicar los conocimientos adquiridos una vez concluida esta etapa de acompañamiento.

La continuidad de las siembras, el funcionamiento de los servicios de salud mejorados y la participación de las redes vecinales permitirán valorar los efectos del proyecto a largo plazo.

En Barlovento, la experiencia deja una enseñanza sobre la importancia de fortalecer capacidades locales: sembrar alimentos, cuidar la salud y organizarse en comunidad son actividades diferentes, pero pueden formar parte de una misma respuesta a las necesidades cotidianas.

Fuentes referenciales:
Grupo Social Cesap — Proyecto en Barlovento culmina luego de tres años de ejecución, 18 de octubre de 2026
Grupo Social Cesap — Proyecto ya da frutos en El Guapo y se expande a otras parroquias, 28 de julio de 2025