Una iniciativa comunitaria en Mucuchíes combina formación productiva, gestión emocional y prevención de desastres para fortalecer las oportunidades de las mujeres de las zonas rurales de Mérida.


Redacción: Redacción Venezuela Adentro

En las comunidades del páramo merideño, donde la agricultura y las actividades rurales forman parte esencial de la economía familiar, un proyecto busca ampliar las oportunidades de las mujeres mediante la formación para el emprendimiento, el acompañamiento emocional y la preparación frente a situaciones de riesgo.

La Asociación Civil Uniandes desarrolla la iniciativa «Caminos de Resiliencia para Mujeres del Páramo Merideño», con respaldo financiero y técnico de la Embajada de Alemania en Venezuela. El programa fue presentado en una información difundida el 23 de octubre de 2026 por el Grupo Social Cesap, organización vinculada al trabajo comunitario en el país.

La propuesta reúne tres componentes que suelen abordarse por separado: autonomía económica, prevención de la violencia basada en género y gestión del riesgo de desastres. Su propósito es fortalecer las capacidades de las participantes para afrontar dificultades personales, productivas y comunitarias.

Una oportunidad para fortalecer la economía rural

El emprendimiento rural constituye uno de los ejes centrales del proyecto. En las zonas altas de Mérida, las actividades agrícolas, la elaboración de alimentos y otros oficios ofrecen posibilidades de generación de ingresos, aunque su desarrollo depende de factores como el acceso a recursos, conocimientos técnicos y mercados.

La formación productiva busca proporcionar herramientas que permitan a las participantes identificar oportunidades económicas y fortalecer sus capacidades para desarrollar iniciativas propias.

El programa no debe confundirse con la creación automática de nuevos negocios. La capacitación representa una etapa inicial, mientras que la consolidación de emprendimientos requiere acompañamiento, recursos y condiciones que permitan sostener las actividades en el tiempo.

En este sentido, la iniciativa plantea una visión del desarrollo comunitario en la que las mujeres pueden participar no solamente como integrantes de unidades familiares, sino también como protagonistas de proyectos económicos y sociales.

La prevención de la violencia también forma parte del desarrollo

Otro componente del programa aborda la gestión emocional y la prevención de la violencia basada en género, dos aspectos vinculados con la seguridad personal y la capacidad de tomar decisiones de manera autónoma.

La propuesta reconoce que las oportunidades económicas no pueden analizarse aisladamente de las condiciones sociales y familiares en las que viven las participantes.

Por ello, el acompañamiento busca integrar herramientas de bienestar emocional y prevención, junto con los conocimientos necesarios para desarrollar actividades productivas.

Este enfoque permite ampliar la perspectiva tradicional de los programas de emprendimiento, incorporando aspectos relacionados con la protección, la confianza personal y las relaciones comunitarias.

Prepararse frente a los riesgos del territorio

La gestión del riesgo de desastres constituye el tercer componente de la iniciativa. En territorios montañosos como el páramo merideño, las lluvias intensas, los deslizamientos y las dificultades de comunicación pueden representar amenazas para comunidades y actividades productivas.

La formación en prevención busca fortalecer la capacidad de reconocer situaciones de peligro y promover una cultura de preparación comunitaria.

Esta dimensión resulta especialmente importante para las familias rurales, cuyos medios de vida pueden verse afectados cuando ocurren emergencias que comprometen caminos, viviendas o áreas agrícolas.

La integración de prevención de riesgos y emprendimiento permite considerar la continuidad de las actividades económicas como parte de la resiliencia de las comunidades.

Mucuchíes como espacio de formación comunitaria

Las actividades del proyecto tienen como uno de sus espacios de encuentro las instalaciones de Uniandes Páramo, anteriormente conocidas como Centro Campesino El Convite, en Mucuchíes.

La localidad, situada en el municipio Rangel del estado Mérida, forma parte de una región con una marcada identidad agrícola y cultural.

El uso de espacios comunitarios para desarrollar procesos formativos permite acercar las iniciativas a las poblaciones rurales, aunque el alcance efectivo del proyecto deberá evaluarse mediante información sobre participación, continuidad y resultados.

La comunicación publicada por Cesap no permite establecer cuántos emprendimientos se han creado como consecuencia directa de esta intervención ni determinar todavía sus efectos económicos a largo plazo.

Una experiencia que busca unir capacidades y bienestar

La iniciativa impulsada por Uniandes propone que la autonomía económica, el bienestar emocional y la preparación ante emergencias formen parte de un mismo proceso de fortalecimiento comunitario.

Su relevancia reside en abordar necesidades que afectan de manera simultánea la vida de las mujeres rurales, en lugar de limitarse exclusivamente a la capacitación para generar ingresos.

El desarrollo del proyecto permitirá conocer hasta qué punto las herramientas adquiridas se traducen en nuevas actividades productivas, mejores condiciones de protección y una mayor capacidad de respuesta ante los riesgos del entorno.

En el páramo merideño, esta experiencia coloca a las mujeres en el centro de una propuesta de desarrollo que parte de sus capacidades y de las necesidades de sus propias comunidades.

Fuentes referenciales:
Grupo Social Cesap — Mujeres del páramo merideño se forman en emprendimiento, gestión de riesgo y prevención de la violencia basada en género, 23 de octubre de 2026