Una iniciativa comunitaria en los municipios Rangel y Cardenal Quintero combina formación agrícola, apoyo económico y prevención de riesgos para fortalecer la autonomía de 70 mujeres de las montañas andinas.


Redacción:
Redacción Venezuela Adentro

En las comunidades del páramo merideño, donde la agricultura forma parte esencial de la economía familiar, un grupo de mujeres está encontrando nuevas herramientas para fortalecer sus actividades productivas y participar en la transformación de su entorno. La iniciativa combina conocimientos agrícolas, apoyo para pequeños emprendimientos y formación orientada al bienestar personal y comunitario.

El proyecto, denominado Caminos de Resiliencia para Mujeres del Páramo Merideño, es desarrollado por la Asociación Civil Uniandes con respaldo técnico y financiero de la Embajada de Alemania en Venezuela. Según un balance divulgado el 23 de octubre de 2026 por el Grupo Social Cesap, 70 mujeres de los municipios Rangel y Cardenal Quintero han participado en actividades de capacitación.

La propuesta busca que las participantes no dependan exclusivamente de ayudas ocasionales, sino que puedan adquirir conocimientos y recursos para desarrollar iniciativas económicas vinculadas con las condiciones de sus comunidades.

De la formación a los pequeños proyectos productivos

Las actividades se han realizado tanto en localidades rurales como en la sede de Uniandes Páramo, situada en Mucuchíes, dentro de las instalaciones del antiguo Centro Campesino El Convite.

Uno de los componentes principales es la formación para desarrollar huertos familiares y comunitarios, además de pequeños proyectos de cría de aves de corral. Ambas actividades pueden contribuir al abastecimiento de alimentos de los hogares y, cuando existe producción excedente, abrir oportunidades de comercialización local.

A comienzos de octubre, 50 participantes recibieron capital semilla destinado a poner en práctica los conocimientos adquiridos. Este respaldo constituye una etapa concreta del programa, aunque todavía no se han divulgado resultados consolidados sobre ingresos generados, producción obtenida o sostenibilidad de los emprendimientos.

La distinción es importante: recibir capacitación y recursos representa un avance verificable, pero la consolidación de negocios rurales requiere tiempo, acompañamiento y acceso a mercados.

El campo como espacio de autonomía económica

Para las mujeres que habitan las zonas altas de Mérida, las actividades agropecuarias ofrecen posibilidades de producción adaptadas a su entorno. Los huertos permiten aprovechar espacios disponibles para cultivar alimentos, mientras que la cría de aves puede complementar las actividades agrícolas familiares.

Javiela, una de las participantes del municipio Rangel, expresó su agradecimiento a Uniandes y destacó la oportunidad de continuar formándose como productora rural. Su testimonio, difundido por el Grupo Social Cesap, refleja el interés de las beneficiarias en fortalecer su participación en el trabajo del campo.

La iniciativa también reconoce que el desarrollo económico no depende únicamente de entregar herramientas o financiamiento. Las participantes necesitan conocimientos de organización, confianza para emprender y redes de apoyo que les permitan afrontar dificultades.

Preparación ante emergencias y prevención de la violencia

El programa incorpora otros dos componentes que amplían su alcance: la gestión del riesgo de desastres y la prevención de la violencia basada en género.

La formación en riesgos busca proporcionar herramientas para identificar amenazas y fortalecer la preparación de las comunidades ante situaciones de emergencia. En territorios rurales y montañosos, la capacidad de organización local puede resultar especialmente importante cuando las condiciones dificultan la movilidad o el acceso a servicios.

Por su parte, las actividades de gestión emocional y prevención de la violencia procuran reforzar el conocimiento de los derechos de las mujeres, la identificación de situaciones de riesgo y la construcción de redes comunitarias de protección.

La Asociación Civil Uniandes cuenta con experiencia previa en proyectos de medios de vida sostenibles y prevención de violencia en distintos estados venezolanos, especialmente Mérida, Táchira y Apure.

Una iniciativa que deberá demostrar resultados a largo plazo

El balance disponible confirma dos avances concretos: 70 mujeres capacitadas y 50 beneficiarias de capital semilla. Sin embargo, todavía será necesario conocer cuántos huertos y unidades de cría comienzan a funcionar, cuáles logran mantenerse y qué beneficios económicos producen para sus familias.

También será relevante evaluar si las participantes pueden continuar recibiendo asistencia técnica una vez finalizadas las actividades iniciales y si los proyectos encuentran canales de comercialización adecuados.

En el páramo merideño, esta experiencia muestra cómo una organización comunitaria puede combinar producción rural, formación y protección social. Su verdadero alcance se conocerá cuando los recursos entregados se traduzcan en actividades sostenibles y oportunidades duraderas para las mujeres y sus comunidades.

Fuentes referenciales:
Grupo Social Cesap – Mujeres del páramo merideño se forman en emprendimiento, gestión de riesgo y prevención de violencia, 23 de octubre de 2026
Asociación Civil Uniandes – Protección y emprendimiento para mujeres
Asociación Civil Uniandes – Programas de desarrollo comunitario y medios de vida