Los registros de la Organización Internacional para las Migraciones muestran un aumento de las entradas terrestres durante 2026. Sin embargo, los especialistas advierten que cruzar de regreso la frontera no significa necesariamente establecerse de forma definitiva.
Redacción: Redacción Venezuela Adentro
La migración venezolana está experimentando un cambio significativo en sus movimientos fronterizos. Por primera vez en los registros recientes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), las entradas terrestres a Venezuela superan las salidas, aunque esta tendencia no significa que haya terminado el éxodo ni que todas las personas que regresan tengan posibilidades de permanecer en el país.
Entre enero y septiembre de 2026, las entradas representaron el 61 % de los movimientos monitoreados por la OIM en las fronteras con Colombia y Brasil. Según los datos facilitados por el organismo a la cadena alemana Deutsche Welle, más de 20.000 personas ingresaron por esas vías con intención de permanecer en territorio venezolano.
La proporción de entradas fue ocho puntos porcentuales superior a la registrada durante el mismo período de 2025. Sin embargo, el organismo advirtió que el flujo de personas que abandonan Venezuela se mantiene constante.
Una tendencia que comenzó antes de 2026
Los datos de la Matriz de Seguimiento al Desplazamiento (DTM) de la OIM muestran que el cambio no apareció repentinamente este año.
A finales de 2024, las salidas representaban el 58 % de los movimientos terrestres observados, frente al 42 % correspondiente a las entradas. Durante 2025, la relación se invirtió: el 57 % correspondió a movimientos de retorno y el 43 % a salidas.
La tendencia continuó durante los primeros nueve meses de 2026, cuando las entradas alcanzaron el 61 % del total registrado en el monitoreo.
Estos porcentajes describen movimientos dentro del sistema de observación utilizado por la OIM. No deben interpretarse como un censo completo de todos los venezolanos que emigran o regresan, ni como una medición de retornos permanentes.
Regresar no siempre significa quedarse
Una de las principales dificultades para interpretar las cifras es distinguir entre quienes vuelven definitivamente, quienes realizan visitas temporales y quienes regresan por un período antes de emigrar nuevamente.
Según la OIM, seis de cada diez personas retornadas encuestadas manifestaron su intención de permanecer en Venezuela por tiempo indefinido. No obstante, el organismo aclaró que esa declaración no garantiza una permanencia efectiva a largo plazo.
El investigador Carlos Rodríguez, del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), explicó a Deutsche Welle que el retorno se ha producido gradualmente y que no puede atribuirse exclusivamente a los acontecimientos políticos de 2026.
Entre las razones identificadas figuran la reunificación familiar, los trámites administrativos y consulares, las dificultades para mantener una situación migratoria regular y las experiencias laborales que no cumplieron las expectativas de quienes emigraron.
También existen retornos involuntarios relacionados con deportaciones y otras medidas migratorias adoptadas en los países de acogida.
La frontera mantiene una intensa movilidad cotidiana
La diferencia entre movimientos fronterizos y migración permanente resulta especialmente importante en la relación entre Venezuela y Colombia.
Un informe de Migración Colombia sobre el período enero-mayo de 2026 registró más de 17,2 millones de movimientos pendulares en la frontera común, incluyendo ingresos a Colombia y desplazamientos de regreso hacia Venezuela.
Esta movilidad comprende cruces frecuentes por motivos comerciales, familiares, laborales y de acceso a servicios. Una misma persona puede atravesar la frontera varias veces, por lo que los movimientos contabilizados no equivalen al número de personas que cambian de residencia.
El organismo colombiano señaló que la dinámica fronteriza se mantenía relativamente equilibrada, sin aumentos abruptos asociados directamente con los acontecimientos políticos venezolanos.
El empleo y los servicios condicionan el retorno
Para quienes consideran establecerse nuevamente en Venezuela, las posibilidades de conseguir ingresos suficientes y acceder a servicios básicos siguen siendo factores decisivos.
Rodríguez advirtió que las dificultades económicas y la ausencia de mecanismos adecuados de reintegración limitan las oportunidades de permanencia de muchos retornados.
La reintegración también puede requerir documentación de identidad, inscripción escolar para niños nacidos en el extranjero, acceso a atención sanitaria y reconocimiento de estudios o experiencia laboral adquiridos durante la emigración.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) informó en abril de 2026 que algo más de un tercio de los migrantes consultados consideraría regresar si mejoraran las condiciones económicas, políticas y de los servicios públicos.
Estos resultados reflejan intenciones condicionadas y no deben utilizarse para calcular cuántas personas regresarán efectivamente.
Una diáspora que sigue siendo numerosa
Las estimaciones internacionales utilizadas por la OIM situaban en aproximadamente 7,9 millones el número de venezolanos residentes en el exterior a finales de 2024. De ellos, unos 6,7 millones se encontraban en América Latina y el Caribe.
Colombia, Perú, Brasil, Chile y Ecuador continúan siendo importantes países de acogida. La presencia de comunidades venezolanas también se ha consolidado en Estados Unidos y España.
La magnitud de esta diáspora explica por qué un aumento de los movimientos de entrada, aunque relevante, no representa necesariamente un retorno masivo de la población emigrada.
Además, el regreso de algunos venezolanos puede coincidir con nuevas salidas de personas que buscan empleo, seguridad o reunificación con familiares establecidos en otros países.
La necesidad de estadísticas más completas
Los especialistas consultados por Deutsche Welle coinciden en que Venezuela necesita información pública que permita distinguir los retornos definitivos de las visitas temporales y los desplazamientos repetidos.
También consideran necesario conocer las condiciones en las que se reintegran quienes regresan, particularmente su acceso al empleo, la vivienda, la educación y los servicios sanitarios.
Por ahora, los datos disponibles permiten identificar un aumento de las entradas terrestres y una transformación de la dinámica migratoria, pero no demostrar que el éxodo venezolano haya concluido.
La evolución de los próximos meses dependerá tanto de las condiciones dentro de Venezuela como de las políticas migratorias y las oportunidades disponibles en los países donde residen millones de ciudadanos venezolanos.
Fuentes referenciales:
Deutsche Welle — Venezuela y sus migrantes: muchos regresan, pero el éxodo aún continúa, 28 de octubre de 2026
Organización Internacional para las Migraciones — Matriz de Seguimiento al Desplazamiento, Venezuela
Migración Colombia — Monitoreo de dinámicas migratorias, enero-mayo de 2026
Verifica Venezuela — Análisis de los retornos y la continuidad del éxodo, 1 de noviembre de 2026

