Unas veinte familias del municipio Mario Briceño Iragorry, en Aragua, denuncian que las aguas servidas recorren una vereda, deterioran el terreno y dificultan la vida cotidiana. La comunidad solicita sustituir las tuberías dañadas.
Redacción Venezuela Adentro
Los habitantes de la vereda 06 del sector 3 de José Félix Ribas, en el municipio Mario Briceño Iragorry del estado Aragua, llevan casi un año conviviendo con el desbordamiento de aguas servidas. La situación afecta directamente a unas veinte familias, según una denuncia comunitaria publicada por el diario El Siglo el 22 de octubre de 2026.
Los vecinos describen un problema que ha dejado de limitarse a los malos olores. Las filtraciones, el deterioro del suelo y las dificultades para caminar por la vereda forman parte de una situación que, aseguran, requiere una intervención técnica definitiva.
La denuncia reúne los testimonios de residentes que han observado cómo la avería afecta sus viviendas y los espacios compartidos. También señalan que trabajadores de la alcaldía y de Hidrocentro han visitado el sector, pero sostienen que esas actuaciones no han resuelto el problema.
Una tubería deteriorada y una vereda difícil de transitar
Solangel González, residente de la comunidad, explicó al diario regional que la red de tuberías se encuentra deteriorada y presenta roturas. Según su testimonio, la boca de visita principal colapsó y las conexiones de desagüe de las viviendas desbordan de manera recurrente.
La vecina señaló que las aguas residuales se infiltran en el terreno, una circunstancia que, de acuerdo con su denuncia, ha provocado hundimientos y pérdida de estabilidad en algunas zonas.
También advirtió que un poste eléctrico presenta una inclinación preocupante. La residente relaciona ese desplazamiento con el deterioro del suelo, aunque determinar sus causas y el nivel real de riesgo requiere una inspección especializada.
Los habitantes aseguran que varias personas han sufrido caídas al intentar desplazarse por los espacios donde se acumula el agua. Para quienes deben utilizar diariamente esa vereda, el problema representa un obstáculo para entrar y salir de sus viviendas.
Los olores obligan a mantener las casas cerradas
Yaritza Bolívar, otra residente entrevistada por El Siglo, describió las dificultades que experimentan las familias debido a los olores provenientes de las aguas residuales.
Según su relato, los habitantes deben mantener puertas y ventanas cerradas para reducir las molestias dentro de sus hogares. La situación empeora cuando llueve o cuando aumenta el flujo por las tuberías.
La comunidad también expresa preocupación por la presencia de mosquitos y por el contacto con aguas contaminadas. Entre las personas expuestas se encuentran niños, adultos mayores y una mujer de edad avanzada que permanece encamada en una vivienda.
La exposición a aguas residuales sin tratar puede representar riesgos sanitarios, especialmente cuando existe contacto directo con superficies contaminadas. Sin embargo, las denuncias consultadas no presentan resultados de análisis ambientales ni un registro médico que permita atribuir enfermedades concretas a esta avería.
Los vecinos no quieren otra reparación provisional
Las familias sostienen que una intervención superficial no sería suficiente para corregir los daños acumulados. Su petición principal es que se revise la red, se identifiquen las secciones deterioradas y se sustituyan las tuberías que ya no funcionan adecuadamente.
González planteó la necesidad de levantar los pisos de la vereda cuando resulte indispensable para acceder a las conexiones dañadas. También pidió que los responsables de ejecutar los trabajos conversen previamente con la comunidad.
La coordinación es importante porque las reparaciones podrían afectar temporalmente los accesos a las viviendas. Los vecinos quieren conocer qué trabajos se realizarían y cómo se garantizaría la circulación durante la intervención.
El reclamo está dirigido a las autoridades municipales y a Hidrocentro, organismos a los que los residentes atribuyen competencias relacionadas con la atención de la avería.
Una denuncia que espera una respuesta verificable
El testimonio de las familias permite conocer las consecuencias cotidianas de una falla de infraestructura que permanece sin solución, según la comunidad, desde hace aproximadamente un año.
La información publicada por El Siglo recoge la versión de los afectados, pero no incluye una respuesta técnica detallada de Hidrocentro ni de la Alcaldía de Mario Briceño Iragorry sobre el estado de las tuberías, las visitas realizadas o una eventual programación de obras.
Por ello, todavía no es posible establecer si existe un proyecto de reparación aprobado, qué presupuesto requeriría o cuándo podrían comenzar los trabajos.
Los vecinos insisten en que necesitan algo más que nuevas inspecciones: solicitan una solución que permita eliminar los desbordamientos, recuperar la vereda y reducir los riesgos que denuncian alrededor de sus viviendas.
La situación deja una pregunta concreta para las autoridades responsables: qué intervención técnica se realizará y en qué plazo podrá la comunidad comprobar que el sistema de aguas servidas vuelve a funcionar.
Fuentes referenciales:
El Siglo — Aguas servidas desbordadas agobian a vecinos del sector 3, 22 de octubre de 2026

