Las lluvias impiden la siembra en comunidades agrícolas del Delta Medio


Campesinos del municipio Tucupita denuncian pérdidas y retrasos en la preparación de los terrenos por el exceso de agua en la parroquia Santos de Abelgas


Redacción Venezuela Adentro

Las recientes lluvias caídas en el estado Delta Amacuro han paralizado las labores de siembra en varias comunidades rurales del Delta Medio, donde numerosas familias dependen de la agricultura como principal fuente de sustento. En la parroquia Santos de Abelgas, los productores aseguran que la temporada agrícola, que debía comenzar a inicios de noviembre, se ha visto gravemente afectada por el exceso de agua en los suelos, lo que impide el trabajo de siembra y pone en riesgo las cosechas planificadas para este ciclo.

El agua que trae vida, pero también frustración

José Marín, agricultor de la población Boca de Araguao, explicó a medios locales que varios vecinos habían limpiado y preparado sus terrenos para comenzar la siembra, pero las lluvias registradas a comienzos de la semana impidieron continuar con la labor. “El agua no deja trabajar, todo está lleno de barro. Las semillas se pueden dañar si las metemos en tierra así”, comentó con preocupación.

El problema no se limita a una sola comunidad. En otras zonas rurales del municipio Tucupita, como El Zamuro, Araguaimujo y Curiapo, los productores viven una situación similar. Los suelos saturados de agua no permiten el ingreso de herramientas ni maquinaria, lo que retrasa la siembra de rubros básicos como yuca, ocumo, maíz y plátano.

En una región donde la agricultura familiar es esencial para la alimentación local, la imposibilidad de sembrar a tiempo representa un golpe severo. Muchos campesinos dependen de estos cultivos para abastecer sus hogares y vender los excedentes en los mercados de Tucupita.

Un calendario agrícola alterado

El ciclo de lluvias en Delta Amacuro suele marcar el ritmo natural de la producción agrícola. Sin embargo, los cambios recientes en el patrón climático están desajustando el calendario tradicional. “Antes uno sabía cuándo empezaba y terminaba el invierno, pero ahora llueve cuando menos se espera”, lamentó Marín.

El exceso de precipitaciones no solo dificulta la siembra, sino que también deteriora los caminos rurales, impidiendo el traslado de insumos y la movilidad de los campesinos. En muchos sectores, las trochas se han vuelto intransitables, lo que agrava el aislamiento de las comunidades y eleva los costos de transporte.

De acuerdo con los productores locales, si las lluvias continúan con la misma intensidad durante las próximas semanas, se perderá buena parte de la temporada de siembra, y los cultivos podrían retrasarse hasta principios de 2026.

El impacto en la economía campesina

En el Delta Medio, la agricultura de subsistencia sigue siendo un pilar económico. La mayoría de las familias combina la siembra con la pesca artesanal y el comercio local. Por eso, un retraso en las labores agrícolas afecta directamente la economía doméstica.

Los campesinos no solo enfrentan el desafío del clima, sino también la falta de apoyo institucional. La escasez de semillas certificadas, fertilizantes y herramientas básicas limita las posibilidades de recuperación una vez que el suelo seque. Además, el acceso al crédito agrícola es prácticamente inexistente para pequeños productores.

La ausencia de programas técnicos de asistencia y drenaje agrava la vulnerabilidad frente a las lluvias. Sin sistemas de canalización o manejo de agua, las zonas bajas del Delta quedan anegadas durante semanas, afectando no solo los cultivos sino también las viviendas y las rutas de acceso.

Voces que piden atención

Desde organizaciones campesinas del estado se ha pedido a las autoridades regionales evaluar la situación y brindar apoyo urgente a las comunidades afectadas. Los productores solicitan maquinaria para drenar los terrenos más afectados y semillas de reposición para no perder completamente la temporada.

También reclaman la rehabilitación de los caminos rurales y la construcción de pequeños canales de drenaje que permitan mitigar el impacto de las lluvias intensas. Sin estas medidas, advierten, el riesgo de inseguridad alimentaria local podría aumentar en los próximos meses.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) ha advertido sobre la persistencia de lluvias moderadas y fuertes en la región oriental, producto de la interacción de frentes tropicales con masas de aire cálido del Caribe. Aunque las precipitaciones son habituales en esta época, la saturación de los suelos ha alcanzado niveles inusuales.

Entre la esperanza y la incertidumbre

Pese a las dificultades, los agricultores del Delta Medio no pierden la esperanza. Algunos han optado por sembrar pequeñas porciones de tierra elevada, mientras otros esperan que las condiciones mejoren en las próximas semanas para retomar el trabajo. “El campo no se abandona. Si no es ahora, será más adelante”, dice con resignación una productora de la zona de El Moriche.

La situación del Delta Amacuro refleja los desafíos que enfrentan las comunidades rurales venezolanas en tiempos de inestabilidad climática. Sin planificación hídrica, asistencia técnica ni infraestructura de apoyo, las lluvias —antes símbolo de fertilidad— se convierten en un obstáculo para quienes viven de la tierra.

Más allá del fenómeno meteorológico, lo que ocurre en Santos de Abelgas y otras parroquias del Delta es un recordatorio de la necesidad de políticas agrícolas resilientes, capaces de adaptarse a los nuevos patrones del clima y de proteger a quienes, con esfuerzo, sostienen la producción de alimentos en las regiones más apartadas del país.


Referencias
Radio Fe y Alegría Noticias. “Lluvias impiden la siembra en el Delta Medio.” Noviembre de 2025. Disponible en: https://www.radiofeyalegrianoticias.com/lluvias-impiden-la-siembra-en-el-delta-medio/