Venezolanos en Estados Unidos: entre la incertidumbre y la clandestinidad tras el fin del TPS


Con la expiración del Estatus de Protección Temporal, miles de venezolanos quedan sin amparo legal y enfrentan una decisión imposible: volver a un país sin futuro o quedarse en la sombra.


Redacción Venezuela Adentro

Desde la medianoche, cerca de 250.000 venezolanos en Estados Unidos se quedaron sin la protección del Estatus de Protección Temporal (TPS), una medida que les había permitido trabajar, vivir y construir estabilidad lejos de la crisis venezolana. El vencimiento del programa ha dejado a comunidades enteras en un limbo legal, y a muchas familias ante un dilema angustiante: regresar a un país sumido en la precariedad o permanecer en la clandestinidad.

Según el reportaje de Memphis Noticias, en ciudades como Miami, Houston, Orlando o Memphis, el impacto ya se siente. Algunos han decidido ocultarse, cambiar de residencia o evitar cualquier contacto con autoridades migratorias. Otros, con hijos nacidos en Estados Unidos, no conciben la idea de volver a Venezuela, un país donde —según relatan— “no hay trabajo, ni seguridad, ni futuro”.

La medida deja sin protección a una de las comunidades migrantes más visibles y activas en el país. El TPS, otorgado en 2021, se había convertido en una red de salvación para miles de venezolanos que huyeron del colapso económico y político. Durante estos años, muchos lograron abrir negocios, estudiar, y enviar ayuda a sus familias. Hoy, todo eso pende de un hilo.

Organizaciones comunitarias y abogados migratorios advierten que, sin el TPS, muchos venezolanos quedarán en una situación de alta vulnerabilidad. Aunque existen alternativas legales —como solicitudes de asilo o apelaciones individuales— los procesos son lentos, costosos y no garantizan resultados. “El miedo a ser deportado paraliza a la gente”, comenta una activista citada en el artículo. “Muchos prefieren pasar desapercibidos, aunque eso signifique vivir sin derechos”.

En el sur de Florida, donde reside la mayor concentración de venezolanos en Estados Unidos, el ambiente es de profunda incertidumbre. Pequeños empresarios han reducido personal por temor a sanciones, y hay quienes han optado por trasladarse a otros estados, con la esperanza de encontrar un poco más de seguridad. “No es solo un papel, es la posibilidad de tener una vida digna”, afirma un trabajador del sector servicios entrevistado por el medio.

El gobierno estadounidense ha reiterado que el fin del TPS forma parte de la revisión de sus programas migratorios temporales. Sin embargo, para quienes ahora se enfrentan a la clandestinidad, la decisión se siente como un golpe moral. “No quiero esconderme, pero tampoco puedo volver”, resume una madre de familia que vive en Tennessee. “Mi hijo nació aquí, y no quiero que crezca sin oportunidades”.

El testimonio de miles de venezolanos atrapados entre dos fronteras —la legal y la emocional— refleja la compleja realidad de una migración que se ha vuelto permanente. Sin un camino claro hacia la regularización, muchos quedarán atrapados en la invisibilidad: trabajando sin contrato, viviendo sin documentos, y sobreviviendo con el temor constante de ser descubiertos.

Referencias
Memphis Noticias. “Venezolanos prefieren la clandestinidad en EE. UU. antes que regresar a un país sin futuro”, 8 noviembre 2025.